La sensación de sequedad, ardor o "arena en los ojos" indica que la superficie del ojo está irritada. En la mayoría de los casos se relaciona con alteraciones de la lágrima o de los párpados, pero también puede aparecer por alergias, infecciones, el uso de lentes de contacto o factores del ambiente.
Suele empeorar al final del día, frente a pantallas, con aire acondicionado, calefacción o viento. Aunque rara vez pone en riesgo la visión, puede volverse persistente y afectar mucho la comodidad diaria.
